viernes, 9 de agosto de 2013

LA SOMBRA DE TU SONRISA

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Entre tu y yo un café. Entre tu mirada y la mía un universo. Porque no hay nada que decir. Porque las palabras mueren en el roce de la piel. Porque solo queda un sentimiento de derrota. Un vacío que nada puede llenar. De nada sirve esperar. La vida es un río que nos llevará hacia algún lugar. Porque nada es eterno, porque nada es verdad. Solo quedan los recuerdos que un día morirán. Y otros nuevos vendrán para ayudarnos a seguir existiendo. Y no habrán más reproches, sólo un deseo de escapar. Porque sólo hay esto. Tu mirada y la mía. Ahora todo lo demás no importa. Y ese sentimiento de tristeza que provoca el respirar el aire de tu boca. Y la sombra que se escapa de tu sonrisa. Y mi deseo de creer que los sueños se cumplen. Y un café frío encima de la mesa. Y aquellos pensamientos que nadie puede entender. De nada sirve engañarse. Morimos en cada paso que damos para poder seguir existiendo. Yo en ti, tú sin mí.
Entre tú y yo un café. Entre tu mirada y la mía un universo. Sólo hay silencio. Y la piel que nos separa a lunas de distancia. Porque ambos buscamos un lugar que nunca podremos encontrar. Porque nos sobran las palabras, porque con tus ojos me basta. Porque todo es mentira, porque nada es verdad. Sólo el miedo a seguir viviendo.


viernes, 1 de marzo de 2013

TANGO ROTO



Haz un click en la imagen y lee mientras escuchas este tango. Música y palabras van unidas en este blog





Y suena un tango roto en una noche sin estrellas para decirme que soledad es nombre de mujer. Y perdido en la inmensidad de tu recuerdo sólo me quedan las ganas de abrazarte y bailar enredado entre tus brazos para no morir sin tí. Y llora el bandoneón lamentos de ausencia cuando tus ojos dicen que nada tiene sentido y tus labios me suspiran para decirme adiós. Y Las palabras ya no tienen nombres, sólo me queda el calor de tu cuerpo y el roce de tu piel y una mañana desierta y un café en la mesa que sabe a tí.
Y suena un tango roto para que nadie lo sienta como sentí tu vida y la mía. Bailemos porque todo se acaba como se acaban los sueños que compartimos, como se acaba la canción que nunca escribimos y los besos que nunca nacieron de tí.
Y ahora que ya es tarde y ahora que nada tiene alma, ahora ven junto a mí. Bailemos, despacio, suavemente, entrelazando nuestras piernas, sintamos que nada ha pasado, que la luna sigue en una noche sin estrellas y que el mar nunca acabará como acabaron tus palabras de adiós. Dejémonos llevar por los recuerdos que nunca murieron y por las esperanzas que nacieron para volar entre las nubes de algodón
Y suena este tango arrabalero cuando siento tus pasos alejarse y una lágrima rompe el silencio, y no quiero y te vas, y no puedo y pienso que la música tiene algo que me roba el corazón. Y pongo palabras a este tango para que las lleve muy lejos de mí, para que te acompañen cuando yo ya no esté. Bailemos agarraditos y que no importe el mañana, vivamos el presente porque el viento arrastrará nuestras cenizas y esculpirá en la roca nuestros nombres para no decirnos adiós.

Ya que después mi canción se irá contigo
para morir silenciosa en el olvido

viernes, 30 de noviembre de 2012

PISADAS EN LA LLUVIA

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La noche es fría y la luna alumbra tu figura alargada. el mundo no para y te sientes perdido entre el ruido de una ciudad que no duerme. Caminas solo. Escuchas el sonido de tus pasos. Nadie camina a tu lado. Siempre te has sentido solo. Un gorro de lana cubre tu cabeza. Intentas no pensar en nada. El día ha sido largo. Estás cansado. Buscas tu hogar. No tienes ganas de hablar. Las palabras son aveces vacías y sin sentido. Llueve. No te importa. En tus oídos suena una música que no deja de sonar. Te cruzas con gente que no te conoce. Cada uno vive su propia vida. Sólo eres un extraño que camina bajo el agua. Has terminado tu jornada en el trabajo. Has pensado muchas veces en dejarlo. En buscarte otra cosa. Pero son tiempos duros y hay que llevar dinero a casa. El viento muerde tu piel. Es tu vida y sólo procuras vivirla. Llegas a tu casa y te encierras en un pequeño cuarto. Cuatro paredes. Hoy no quieres cenar. No podrías mirar a los ojos a tus padres. No quieres que vean que caminas solo. Te tumbas en la cama. El frío de la noche ha helado tu corazón. Nada se parece a lo que un día imaginaste. Miras unas fotografías . Ella ya no está. Hace tiempo que se marchó. Tus sueños se marcharon con ella. Ahora sólo te queda seguir. Seguir adelante. Cerrarás los ojos y esperarás a que la vida te regale un día más. El mundo siguirá girando en un universo oscuro y frío y nosotros seguiremos creyendo que estamos solos. Solos bajo la mirada de un Dios frío y distante como unos pasos bajo la lluvia helada. Quizás hoy tengas suerte, quizás hoy no sueñes, quizás solo tengas el dulce beso de una noche sin estrellas. Hoy la esperanza es un nombre sin sentido, una mano le ha arrancado el corazón. Sigue lloviendo. Las gotas golpean tu ventana. Te recuerdan que sigues vivo y que mañana es posible que salga el sol.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

SIEMPRE TE ENCONTRÉ

Haz un clik y lee con un poco de música


Siempre son las 8,45. Dejo a mi madre delante de mi casa. Levanta el brazo y me dice adiós. Yo corro hacia el autobús. No me gustan los espacios abiertos. Me dan miedo y tengo ganas de gritar.

Siempre me siento en el mismo sitio. Me gusta mirar por la ventana. Me gusta imaginar que el mundo se mueve deprisa y que yo estoy quieto en mi sillón. Me gusta imaginar que las cosas pasan deprisa delante de mis ojos y que yo no cambio. No me gustan las cosas que cambian. Me dan ganas de gritar.

Miro los coches pasar. Leo las matrículas y sumo los números 8426 DGS = 20. No me gustán las palabras, con los números me siento mejor. Es un mundo más perfecto. No entiendo las palabras. Significan cosas que yo no puedo entender. La gente habla y no consigo comprender lo que dicen. Un número no engaña, no miente, no cambia.

4589 ACH = 26

Miro la carretera. Me gusta creer que es un rio que une mi casa y el colegio. Los únicos sitios donde me encuentro bien. Los únicos sitios donde la gente no pregunta. Los únicos sitios donde la gente no me mira mal. Allí me aceptan tal como soy. Nadie tiene que explicar nada. No me gusta la gente extraña´.

1263 GSP=12

A mi lado siempre se sienta la misma joven de cada día. No sé su nombre. Nunca me lo ha dicho. Ella tampoco habla. Nunca ha hablado. Mira el techo azul del autobús y calla. Me cae bien. Ella como yo no necesitamos hablar. Ella como yo nunca hemos hablado. Yo miro la carretera y sé que no estoy solo. La siento respirar. Pasa un coche…

2573 BGT =17

No sé su nombre, pero que me importa. Solo necesito saber que está a mi lado.

Siempre son las 8,45. Me subo al autobús. Hoy es un día diferente. No me gustan los cambios. Hoy ella no vendrá. Mi madre me ha avisado. No vendrá nunca más. Tengo ganas de gritar. Hoy ya no la tengo a mi lado. No la siento respirar. Nunca he hablado con ella, nunca hablaré con ella. Pero ahora sé que me hubiera gustado decirle mi nombre. Me hubiera gustado acariciarle la mano . Me hubiera gustado decirle que las cosas pasan por nuestro lado y que nosotros nos quedamos. Que los coches tienen números. Que los números no engañan .

Pero yo no hablo, nunca he hablado, nunca hablaré. Miro por la ventana.
5191 DHJ =16

viernes, 19 de octubre de 2012

SECRETOS

Haz un click en la imagen y escucha la música mientras lees. esa es la gracia. De eso se trata





En tu historia siempre hay pasos que no puedes detener. Y pisas charcos de agua negra donde ya no se refleja la luna. Muros de silencio que te envuelven cuando te preguntas un por qué. Hay secretos que nadie te puede desvelar porque ya no tiene sentido buscar. Y esperas una luz que te pueda decir donde estás. Has pasado una frontera de un país que ya no conoces. Y te encuentras perdido en una montaña donde la niebla no te deja ver el horizonte. 
De nada vale gritar. 
El secreto de la vida no tiene nada que decir. Levantas la cabeza lejos del suelo mojado e intentas que el viento no te queme la cara. 
De nada vale maldecir.
 Solo se trata de seguir. Es así como es este juego al que nadie quiere jugar. Las aguas del río te arrastran hasta esa orilla hacia la que no quieres ir. De eso se trata, de eso va todo esto. Solo esperas que pase cuanto antes y que tus pasos dejen de sonar en la noche.
 Buscas en el fondo un cuerpo al que abrazar. No sentirte solo en la vida que te ha tocado respirar. Ya hemos llegado demasiado lejos para dar la vuelta atrás. 
Ven. Tumbate a mi lado y cuéntame tu historia mientras esperamos que salgan las estrellas. No necesitamos nada más, saber que hay alguien contigo cuando las nubes pasen de largo. Hablemos, los dos tenemos cosas que explicar, todos tenemos secretos que no podemos ocultar. Dime como te sientes, como son tus sueños, como es tu verdad. Es el momento de dejar los malos tiempos, es el momento de levantarse y desvelar el viejo secreto de este universo. Es hora de saber que nada es real. La rueda gira y nunca parará. Aunque los dos sabemos que nunca iremos a ningún lado. Vamos a dejar nuestro miedo y vamos a sonreír mientras aun tengamos tiempo.
 El mañana siempre es otro día y no tenemos tiempo para llorar.

domingo, 7 de octubre de 2012

TODOS LOS AMANECERES DEL MUNDO

Haz un click en la imagen y escucha la musica de la vida y la muerte mientras lees

Había llegado el momento. Él lo sabía, lo había escuchado en el silencio roto del lobo, en el silbido del fuego y en los susurros de la tierra. Por eso se levantó antes de que amaneciera y se vistió con su traje de guerrero y su penacho de plumas de águila. Se pintó la cara con los símbolos de la vida y de la muerte y dejó su tienda para buscar su destino. Cuando salió a la noche descubierta llevaba en su mano el arco que un día le regaló su padre y en la espalda la manta que le había bordado su mujer.
Un rio de estrellas cubría el cielo cuando el hombre inició el ascenso a la gran colina. Se detuvo unos momentos y cogió aire. No quiso mirar hacia atrás, no quiso llorar aunque sabía que nunca más volvería a recorrer el camino que ahora andaba, nunca más danzaría al sol, ni podría cruzar las praderas a lomo de su caballo.
La luna ,como el gran espíritu, alumbraba su camino, sus pasos cansados y su mirada ausente. Otros antes que él también lo recorrieron, hubo otras noches, otros pensamientos y otras miradas que buscaban la soledad de aquel que quiere fundirse con la eternidad.
Su viaje se había acabado, pero no había tristeza en su alma, ni angustia en su piel roja cubierta de arrugas, en él solo había esperanza y deseo de ser otra vez parte de la madre tierra, corazón libre que volvería a surcar como el viento las praderas sagradas del Gran Espíritu.
El viejo guerrero Lakota llegó por fin a la cima sagrada de las colinas negras, ante él se extendía el horizonte, aquel lugar donde se unía la tierra y el cielo para fecundar la vida que alimentaba cada dia a su pueblo. Extendió la manta como antes lo hiciera su padre y como antes lo hiciera su abuelo y se sentó como siempre lo habían hecho los hombres de la pradera. Puso el arco delante de él y esperó que Wanka Tanka el Gran Espíritu le permitiese entrar en las llanuras donde habita el gran búfalo blanco.
Con la mirada cansada solo pidió al universo poder ver amanecer una sola vez más, quería ver como la tierra que él había pisado y amado despertaba ante sus ojos llevando el milagro de la vida a cada rincón del mundo del hombre de piel roja. El lobo aulló en la noche quebrando con su lamento el silencio estrellado.
El guerrero entonó una canción, canción de vida y de muerte.
"Oh Gran Espíritu, cuya voz oigo en el viento y cuyo respirar da vida a todo el universo. Óyeme soy pequeño y débil, uno de tus muchos hijos. Déjame pasear en la belleza y permíteme que mis ojos siempre puedan contemplar el rojo y el púrpura de la puesta de sol. Haz que mis manos respeten las muchas cosas que tú has creado y agudiza mis oídos para oír tu voz.
Hazme sabio para comprender todas las lecciones que tú has escondido detrás de cada hoja, de cada roca. Dame fuerza, no para ser más fuerte que mí hermano sino para luchar contra mi peor enemigo: yo mismo. Y hazme siempre listo para ir ante ti con las manos limpias y la mirada recta, para que cuando la luz se deasvanezca, como se desvanece la puesta de sol, mi espíritu pueda llegar ante ti sin ninguna vergüenza.."


Su voz rota se fue elevando desde la cima de la colina como un canto de esperanza, como un susurro más de la naturaleza, hasta que se perdió con los primeros rayos del sol.
Al amanecer, cuando fueron a buscarle, ya no estaba allí. En su lugar encontraron su cuerpo sentado en su manta, como se sientan los hombres de las praderas, como se sentaran siempre, con orgullo, con respeto, mirando siempre hacia el horizonte, allí donde la tierra y el cielo se unen para crear la vida.

domingo, 5 de agosto de 2012

OBLIVION

haz un click en la imagen y escucha oblivion mientras lees...

Y porque estoy triste pongo letra y nombre a este tango, porque siento que la vida se me escapa de los dedos como arena del desierto. Porque el instante pierde eternidad y mis sueños navegan en ese río que se pierde en el mar. Y porque quiero mirarme en el fondo de tus ojos y verme tal y como no soy, porque tus labios son paraísos cerrados en los que soy incapaz de penetrar.

Y porque el tango es sentimiento y sin sentimiento no lo puedes bailar, y porque alguna vez compartimos el mismo espacio confundiendo tu cuerpo con el mío. Porque te pierdo y no puedo soportarlo, porque la locura tiene un nombre y una piel, porque estoy cada vez más lejos de la vida y te marchas con ella para ver otro despertar.

Quiero agarrarme a tu cintura y bailar este tango roto de angustia, sujetarte contra mi pecho y sentir que aunque estás junto a mí en tus ojos y los míos hay un espacio que ya nada puede llenar. Por eso suena en tus oídos este tango triste para que tú lo puedas escuchar y quizás recordar lo que el tiempo fue.

Y ahora mis dedos se entrelazan con los tuyos para no decirte adiós. Siento el calor de tu cuerpo. Ahora solo nos queda la urgencia de este último tango, y esperar que el fuego de la vida nos devore, como nos devoró nuestra pasión y nuestro amargo despertar.

Oblivion.

Y porque solo soy un forjador de sueños que rompe el amanecer, porque nada es distinto, porque ya no existe el misterio, porque el tango se acaba como se acaba la vida, porque es el fin, porque todo se termina, porque estas son las últimas palabras que te escribo, y este el último tango que vivimos.

Entre tú y yo un café, entre tu mirada y la mía un universo

Llora el bandoneón arrabalero
Viejo fuelle desinflado.

viernes, 13 de julio de 2012

BACH

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Mientras lees. Glenn Gould un genio que me hizo sentir





Aún lo recuerdo, hace ya muchos años. Quizás nunca lo olvidé. Fue la primera vez que lo escuché. Pero ahora me veo sentado y en silencio. Las luces ya se han apagado. Todos esperan. Sale al escenario y estalla el teatro en una ovación. Se sienta delante del piano y extiende sus largas y huesudas manos. Por un momento contengo la respiración. La música comienza a sonar. En el aire suenan las notas como fuegos de artificio. Mi corazón se acelera y siento que algo inunda de sensaciones mi alma. Cierro los ojos. No quiero ver. Sólo escuchar. Sentir. Hay algo arrebatador que la oscuridad sólo puede ofrecer a las almas errantes. Hay algo en esa música que me reconcilia con la vida, conmigo mismo. Todos callan y sin embargo yo tengo ganas de gritar. Las notas juegan con unas emociones desconocidas para mi. Soy incapaz de moverme. Estoy atrapado en mi butaca, soy un prisionero de una música que despierta en mi un sentimiento de felicidad diferente. Por un momento todo lo demás no importa, sólo existe aquel hombre tocando el piano. Mi mente se vacía y solo sé que la vida es un instante, un momento, un pensamiento que se extiende como el mar delante de una playa solitaria.
Aún lo recuerdo, hace ya muchos años. Pero sólo sé que después caminé durante mucho tiempo por las frías calles de una Barcelona mecida por el invierno. No iba a ninguna parte. Tampoco me importaba. Escuchaba mis pasos en la acera, pero en mi cabeza seguían sonando las notas que despertaron aquellas manos. Por un momento las envidié. Pero me sentí mejor cuando la noche me acogió entre sus brazos. Desde el suelo no pude ver las estrellas, pero ya no me importaba, mi oscuridad estaba ya llena de ellas. Por un momento en aquel concierto estuve cerca de mi mismo. Por un momento sentí lo que debió sentir BACH.

viernes, 22 de junio de 2012

ESTRELLAS EN TUS PUPILAS

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Puede que todo sea casualidad. Puede que tu y yo compartamos un mismo tiempo, un mismo espacio. Puede que la vida sea un milagro o que todo sea un sueño. Pero miro a través de tus pupilas y sólo puedo ver un universo infinito. Miles de mundos diferentes surgen ante el balcón de tus ojos. Busco el principio y el origen y solo encuentro un camino que se pierde cuando la luz del sol derrota la noche.
Busco al dueño de la creación y sólo puedo encontrar el murmullo incesante de tus palabras cuando dicen mi nombre. Estamos solos y hemos perdido toda la fe que nos han enseñado. Pero nos queda un universo misterioso que nos ha creado a su imagen y semejanza. Cuando cierro los ojos y te siento cerca puedo entender que la vida es algo más que un mundo azul. Siento la música que surge de tu alma y que vibra junto a las partículas de las que estamos echos.
Siento que hay algo más profundo que la tierra que piso y que el aire que respiro. Paso a paso seguimos por ese camino que ninguno de los dos conoce pero que nos enseña que en tus labios se esconde el infinito. Queremos saber que significa vivir y solo tengo tu piel desnuda para entender que hay un hombre que necesita creer en algo más. Por eso busco en el fondo de mi esperanza alguna puerta que me lleve a los universos que puedo ver a través de tu mirada.
Ya no puedo rezar. Mi oración se ha transformado en un sentimiento que me ata a tu soledad. Me gustaría creer que el universo eres tu y que puedo viajar por las estrellas que escondes dentro de ti. Pero me has hecho comprender que la realidad es algo más que el ruido que provoca. La vida es la emoción de tu risa, la sensación de que todo está unido por un laberinto de hilos que nos unen con las cosas que nos pasan. Todo tiene sentido si entiendo que tu y yo somos la misma sombra que se aleja cuando anochece bajo los soles que impulsan éste universo hacia el infinito.
Amén.

viernes, 23 de marzo de 2012

LOS SONIDOS DEL SILENCIO


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Escribo sin saber muy bien lo que quiero decir. Busco algo de consuelo en las almas rotas de los personajes que creo. Camino sin mirar a ninguna parte. No quiero ver mi reflejo. Cierro los ojos y busco la verdad que nace dentro de mi. Quiero crear un mundo diferente donde poder respirar. Quizás en éste me encuentro perdido y sin rumbo. Combato la tristeza con letras que buscan ir un poco más allá de mi piel. Callo, quizás no tengo nada que decir. Me escucho y mi voz me parece grotesca y sin sentido. Camino sin mirar a ninguna parte. Me cruzo con gente que apenas conozco. Tengo miedo que sepan quien soy. Lo pobre que soy. Por eso cierro los ojos y busco en la oscuridad un poco de luz.

Busco en tu alma un poco de paz. Busco en el fondo de tus pupilas algo que me haga sentir bien. Quizás quiero encontrar el sentido al mundo que me rodea. Por eso escribo. En ese mundo me encuentro bien. En ese mundo puedo quizás cambiar esa angustia que presiona mi alma.

Camino sin mirar a ninguna parte. Quiero creer que nadie me mira. Que estoy solo. Que todo es un sueño del que tarde o temprano me despertaré. Y si todo es mentira al menos sabré que siempre me quedará el fondo oscuro de tus ojos.

Escucho el sonido de mis pasos ir a ninguna parte. Imagino una historia donde poderte encontrar. Busco una salida sobre un fondo blanco. Quizás no lo consiga. Quizás lo pierda todo en el intento. Pero siempre quedará una frase que me haga sentir humano, una palabra que calme mi sed o unos dedos que acaricien mis labios.

Busco dentro de mí algo sobre lo que escribir. Quiero decirte algo y no puedo. Sólo encuentro desconcierto y ausencias, palabras rotas que nunca podré recomponer. Camino sin mirar a ninguna parte. No quiero descubrir que todo es mentira , que tú sólo existes en mis sueños y que mi vida es sólo una quimera que yo imaginé. No quiero saber que somos personajes de una mala historia en un mundo que pronto olvidaré. Cierro los ojos, busco en la oscuridad una verdad en la que creer. Quizás he perdido la ilusión, quizás he perdido la fe.


domingo, 18 de marzo de 2012

CIENTÍFICOS DE LA NASA ASEGURAN QUE EL UNIVERSO TIENE LÍMITES

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Me levanto temprano. Nada parece diferente, desayuno con las noticias y acudo a mi trabajo. El metro como siempre va lleno de gente anónima con la mirada perdida. Miro sus caras, sus gestos y todo me parece aburrido, monótono. Todo es igual.
Delante de mi alguien parece sumergido en su periódico. Las letras se alzan como una muralla de papel. No puedo evitar poder leer en un recuadro una noticia; “Científicos de la NASA aseguran que el universo tiene límites”.
Mienten y ellos lo saben.
No existen límites cuando mis dedos buscan sus labios, no existen límites cuando mi boca busca su piel, cuando la miro y encuentro en sus pupilas el universo lleno de estrellas. No existen límites cuando sus palabras desnudan mi alma y me dicen lo que sienten, cuando la noche se rompe y se desnuda el corazón. No hay nada que pueda contener ese tiempo que comparto entre lo irreal e inexistente, nada que pueda atar ese delirio que se despierta dentro de mi cuando se desbocan mis sueños y la buscan en mi tormenta. No existen límites para una sola sonrisa, porque cada sonrisa es un mundo donde no se levantan fronteras, ni espacios ni tiempo. No existen límites cuando susurro en la oscuridad que no puedo vivir solo y que cruzaría un océano si así pudiera verla solo un minuto más.
Vive algo dentro de mí que no puedo ver, que no puedo aprisionar pero sin embargo se que no hay límites que consigan frenar todo lo que siento, porque nace de un lugar donde no existe fuerza que lo detenga ni cadena que lo ate. Una sola caricia tiene más poder que un Dios, una sola palabra es capaz de contrarrestar la fuerza de un universo.
¿Que pueden saber los científicos de límites y de universos, si dentro de cada uno de nosotros somos un pozo infinito donde ni los más potentes telescopios pueden llegar?. ¡Al diablo con ellos!, acaso saben lo que significa sentir la caricia de un beso, el sentimiento que produce una sola de sus miradas... acaso no saben que no existen límites cuando comparto un solo momento de su vida, acaso no saben que tengo en mis manos la eternidad cuando respiro el perfume de su cuello, cuando paladeo el sabor de sus lágrimas.
El metro se detiene, me tengo que bajar, el trabajo me espera, hoy es un día como otro cualquiera y sin embargo nunca es igual.
Sonrío al recordar el titular de la noticia
Busco la noche en sus ojos y siento que el universo es infinito.

viernes, 9 de marzo de 2012

¿QUIÉN ES AQUEL QUE MIRA A TRAVÉS DE MIS OJOS?

Haz un clik, ayúdame... no puedo dejar de escuchar esta canción (lee y escuchala)




Me gusta escribir, es algo que llevo muy dentro de mí, no puedo evitar escribir en mi mente todo lo que pasa a mi alrededor, todo lo que me ocurre, porque escribo, solo escribo, nunca pienso.

Voy caminando por una acera gris, me cruzo con gente a la que nunca miro, no quiero que descubran en mis ojos que tengo miedo”

A veces me elevo por encima de mí y puedo verme perdido y solo, caminando hacia ninguna parte, soy como una mosca atrapada dentro de la botella que es incapaz de encontrar la salida. Me he convertido en un personaje de mi propia historia, quiero cambiar mi vida pero no puedo, solo se escribir y voy repitiendo con palabras lo que veo.

“Mis zapatos son marrones, es lo único que me une a la tierra, mi cabeza quiere tocar el cielo, es lo único que me une a la humanidad”

Soy un escritor de pensamientos, describo todo lo que me ocurre, por eso me escondo de la gente, no quiero que lean en mis ojos. Me alejo lo más posible de ellos, no me gustan sus vidas grises, huyo de sus palabras, de sus falsedades, de sus egoísmos. No me importa que me digan que estoy loco, ellos no saben, ni sabrán nunca de que material están tejidos mis sueños.

Me detengo. Hay un semáforo en rojo, alguien se ha puesto a mi lado, siento como su perfume sube por mi piel. Quiero detener el tiempo para siempre y saber que clase de persona es. Pero no me atrevo a levantar la mirada, siento vergüenza de que me descubra mirando. Dentro de mi cabeza nace una canción que no deja de sonar”

Me gusta escribir en mi mente, es como un juego, transformo en palabras todo lo que siento, todo lo que veo. Solo entonces me encuentro seguro, solo entonces puedo entender que no estoy perdido y que mi vida solo es una historia que alguien cuenta fuera de mí. Las palabras son como rayos de luz que entran por mis ojos y transforman el mundo que piso.

Me siento en el metro, hay mucha gente, puedo ver a un hombre mientras lee el periódico, me ha sorprendido leyendo los titulares en el papel. Desvío la mirada y miro al suelo, allí me siento más seguro, no quiero que me descubran escribiendo sobre mis pensamientos”

Nadie puede ver mi mundo, nadie puede levantar los brazos y gritar en silencio, nadie puede ver mis ríos de color púrpura, y mi cielo de color verde, nadie es capaz de sentir como suena esa canción dentro de mí. Nadie me conoce realmente, tampoco se conocen a ellos, son como marionetas en el universo que yo escribo, son personajes secundarios a los que yo les doy vida.

“Entro en mi casa, quiero besarla y no la beso, quiero abrazarla y no la abrazo. Dentro de mi suena una canción, cojo mi guitarra e intento buscar los acordes”

Me encuentro bien en ese mundo en el cual habito, allí nadie miente, nadie se burla, nadie oculta sus verdades, no hay máscaras, ni rencores, ni ansiedades, ni luchas, ni odios, ni violencia, ni derrotados, ni vencidos, ni lágrimas, ni injusticias

“Tengo una hoja en blanco delante de mí. Ha pasado otro día y no he conseguido escribir nada, tacho un número en mi calendario de papel. Apago la luz… ya todo pertenece a la oscuridad y al silencio. Quiero dormir, quiero acurrucarme a su lado, quiero dormir muy profundamente quizás así deje ya de escribir, quizás así pueda soñar, quizás así pueda por fin no dejar de soñar”

Si alguien puede leer esto alguna vez que lo haga en silencio porque quizás descubra que todas estas palabras no las escribí yo, quizás descubra que su mundo es mi mundo, que sus pensamientos son los míos, quizás descubra al mirarse al espejo que todo está vacío y que solo es un personaje que habita en un mundo extraño, un mundo que yo escribí..

viernes, 30 de septiembre de 2011

SAL EN LOS LABIOS

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El creador se levantó como todos los días. Aún no había amanecido. Su mujer y su hijo dormían todavía. Se vistió en la oscuridad. Sin hacer ruido, en silencio. Salió de la casa y cruzó la calle. Y Buscó el mar. Las estrellas todavía brillaban en el horizonte.

Se quitó los zapatos y pisó la arena fina. Respiró hondo y pensó que hoy podía ser el mejor de los días. Pensó que hoy podría crear un día maravilloso, un día diferente. El creador caminó por la orilla del mar y buscó un lugar en la arena para sentarse. Sólo tenía que esperar. Pronto se crearía el milagro de la vida. Sintió el frío de la mañana y el olor salado que el aire depositaba en sus labios. Cerró los ojos como tantas veces había hecho. Y quiso ser mar y fue mar. Y sintió el viento y fue viento. Quiso ser libre y fue libre.

Abrió los ojos y pudo ver una playa infinita. La luz anaranjada de la mañana se asomaba al universo de sus pupilas.Y poco a poco se fue descubriendo el mundo que él mismo había creado. Quiso ser luz y fue luz. Sintió el agua del mar acariciar sus pies y como se hundían poco a poco en la arena mojada. Pero ya había llegado el momento. Se levantó en el mismo instante que detrás del horizonte aparecía aquel disco dorado que invadió todo con su luz cálida y suave. El cielo fue azul, la arena oro y el mar eterno. Las estrellas se fueron difuminando y las olas fueron rompiéndose en estelas plateadas hasta cubrir la misma playa que el creador había pisado.

Respiró hasta llenar el último rincón de su alma y decidió que era un buen momento para regresar. Su mujer y su hijo le esperaban. Se marchó cuando el sol le miraba desde el cielo, atrás sólo quedaron unas huellas que alguna ola de mar borró para siempre. Sonrió. Por un instante fue feliz. Y mañana sería otro día

viernes, 8 de julio de 2011

USHER 2.0

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Es medianoche. Tengo miedo. Mi sombra se dibuja en las negras paredes de la casa Usher. Sus altos y estrechos ventanales me vigilan. Sus muros antiguos me susurran su nombre. No puedo dormir. Sólo espero que pronto llegue el final. El fuego de la chimenea en el viejo salón juega a crear mundos fantasmales repleto de terroríficos seres. El reloj de péndulo suena al dar las doce. Pronto ella regresará. Como cada día, como cada noche. Volverá a recordarme lo mísero y lo cruel que he sido. Mi rostro demacrado y mi piel blanca se reflejan en el vaso de brandy que apenas puedo sostener. La voces han vuelto, me hablan y me susurran frases que no puedo entender. Un frío gélido nacido en las pestilantes ciénagas que rodean la casa penetran hasta oprimirme la garganta. Tengo miedo. Pero no puedo huir. La casa me retiene con cadenas negras que no puedo romper. Un enorme cuadro encima de la chimenea me recuerda lo bella que fue. Su pelo negro. Sus ojos profundos. Sus labios rojos. Pero como la efímera flor ella también se marchitó. Con mis propias manos arrastré su féretro hasta el fondo de la cripta. Estaba tan bella. Cerré la puerta para siempre.

Pero la casa no olvida. Hoy hace un año que comenzó mi sufrimiento. En una noche como ésta ella... Pero ahora sé que no estoy solo, siento sus pasos, su olor a podredumbre. Se que me mira. Se ríe y me mira. Me llama. ¡Basta! Alguien grita en lo más profundo de la cripta. Es ella. Cojo una candelabro y busco las largas escaleras que llevan hasta lo más profundo de la casa. Allí el frío me muerde como perro rabioso. Abro la puerta de la cripta. Apenas puedo distinguir el ataúd de la oscuridad.

Como cada noche abro el féretro y la miro. Veo su boca abierta, sus uñas rotas. Su cuerpo retorcido y sus ojos vacíos que me miran y me dicen que ella fue enterrada en vida.

Las voces se apagan por fin. Cierro la puerta y vuelvo a subir las escalera de piedra. La casa vuelve a estar en paz, pero nunca me dejará tranquilo, porque ella como yo sabemos el color de mi alma

sábado, 14 de mayo de 2011

ARENA EN LOS ZAPATOS

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Y nos volvimos a ver. Quizás fue suerte o quizás así tenía que ser. Nos abrazamos. Hacía mucho tiempo . Fue mi amigo. Mi mejor amigo. Y fueron tiempos en los que tú por mi y yo por ti. Sus ojos eran vivarachos como los que conocí. Pero sus arrugas, como las mías, se doblegaban ante el peso de la vida.

Con él recorrí los ochenta. Otra época, otras ideas. Buscábamos algo por lo que luchar, descubrir un tesoro escondido bajo la palmera en una playa solitaria. Por bandera mi camisa y por país ese pedazo de tierra donde dejábamos la mochila.

Nos sentamos en un viejo bar. Pedimos unas cervezas. Y miramos hacia atrás buscando lo que un día fuimos y ya no somos. Buscamos esos sueños que un día murieron. Hablamos de lo que el tiempo y la vida nos arrebató sin misericordia. Hablamos de lo que ya no éramos, de lo que nunca seremos.

Sentado frente a mí, vestía traje y corbata. Sus zapatos eran de piel. Sin embargo nuestros pies dejaron huellas en otras tierras, en otras orillas, allí donde con una guitarra y una hoguera cantábamos al amor y a la libertad. Libertad sin renuncia y abajo el poder. Gritábamos.

Sonó su móvil . Y Los ochenta se perdieron para siempre. Ahora solamente quedaba el recuerdo de aquellas risas, de aquellas fiestas de pueblo,de aquellos besos robados, de aquellas noches infintas compartiendo aventuras. Tú por mi y yo por ti.

Nos despedimos. Dale un beso a tu mujer y a los niños. Igualmente.

Mis ojos se hiceron más pequeños.

Este mundo ya no era el nuestro. Nunca lo será.

Levanté mi vaso y brindé por aquellos que habían quedado en el camino.

Va por ellos


sábado, 19 de marzo de 2011

Alma de blues

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El gallo cantó por primera vez. Amanecía. Se levantó de la cama que compartía con sus cinco hermanos y en silencio se vestió. Esa mañana no iría a trabajar en la tierra del puto blanco. Se puso su camisa nueva,un pantalón limpio y los zapatos que le regaló su madre.Cogió sus pocas cosas que aún le pertenecían y las puso en una maleta de cartón. Les dió un beso a sus hermanos y salió de la habitación.

Su madre trasteaba en la cocina y su padre sentado en la mesa de madera callaba. No le dijo nada. No tenía nada que decirle. No había palabras. Sólo dolor. En una taza humeaba el café. Se lo bebió despacio, como cada mañana, como cada día antes de marcharse a trabajar. Pero hoy era diferente, hoy sabía diferente, hoy sabía a libertad.

Su madre salió de la cocina. Sus pasos resonaron en la madera de aquella casa de negros. Sintió sus lágrimas en sus ojos. Le dejó una bolsa con algo de comida. Su padre callaba.

El gallo cantó por segunda vez. Era la hora, cogió la guitarra que un día le regalaron cuando cumplió los 16 y salió al porche. La abuela como siempre estaba sentada en su mecedora. Tenía la mirada perdida. Atrás quedaron los duros años de esclavitud. Fueron años duros para la familia. Ahora cambiaron su alma por un triste jornal. Maldito sur.

Bajó del viejo porche y buscó el camino de tierra que le llevaría a la carretera. Sólo tenía una guitarra y una vieja maleta. Sintió llorar a su madre, pero no quiso volver la cabeza, ya no era un niño y el camino era largo. Su padre lo miraba desde el porche. No dijo nada. Nunca dijo nada.

El gallo cantó por tercera vez. El sol alumbraba un nuevo día sobre aquella tierra de negros. Ese día Robert Jhonson comenzó a ser historia.

Tocó en los peores garitos de Missisipi. Sus dedos se delizaban por su guitarra como la seda en el cuerpo de una mujer. Hay muchos que aún le recuerdan con su maleta de cartón al borde de una carretera solitaria esperando a un buen samaritano.

Cuenta una conocida leyenda que Robert Johnson vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Missisipi), a cambio de interpretar el blues mejor que nadie.

Yo juraría que fue verdad

Robert Jhonson (1911-1938)

Amén


viernes, 3 de diciembre de 2010

PALILLOS CHINOS

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Tengo un perro que no me saca a pasear, un pájaro que no sabe volar, una tortuga que me mira mal y una planta con problemas de personalidad. Me da igual cada uno es como es.

Tengo una tele que no sé sintonizar, una radio que me ha dejado de hablar, una guitarra que se niega a sonar y unos zapatos de claqué con los que no sé bailar. Y que mas da. Tengo a unos vecinos que no puedo soportar, un sicólogo que se quiere jubilar, un psiquiatra con problemas de identidad, y a un amigo ciego que es el único al que no quiero olvidar. Y es que los pequeños sin sentidos de la vida llegan a ser maravillosos. Mires donde mires allí están.

Tengo un libro que soy incapaz de leer, un poema que soy incapaz de escribir, una película que nunca consigo ver y un disco de vinilo pasado de moda que no consigo escuchar. Quizás estoy anclado en el pasado, pero repaso mi vida y me veo rodeado de cosas que no consigo comprender. Tengo una moto que no logro arrancar, una camisa que más vale olvidar, una partitura que no logro entender y un montón de apuntes del colegio que nunca logro tirar. Tengo un móvil que no sé donde está,una pluma que nunca voy a utilizar, unas fotos que siempre están para ver, y unas gafas de esquiar... que la verdad no sé para qué.

Aveces miro a mi alrededor y hay verdaderos misterios. Tengo pintura con la que no voy a pintar, una cámara de fotos que ya no es digital, un montón de cintas de casette listas para olvidar (Dios que pena) Tengo números de teléfono de gente que nunca voy a llamar, cuentas de e-mail que no puedo encontrar, y amigos virtuales que no sé quienes són ni donde están. Tengo tantas cosas que quizás sea mejor olvidar....o reir, o llorar. No, llorar nunca más. Porque tengo un chiste que me hace reír, una canción que me hace cantar, y unos labios que me quieren besar. Que bien!. Tengo un pequeño jardín para meditar (y para limpiar, malditas plantas!), vivo cerca del mar y un montón de campo para pasear.

En fin,hay tantas cosas que nos rodean que aveces no sabemos realmente lo que somos o lo que hemos sido. Cosas que pasan por nuestras vidas y a las que no prestamos atención. AH, por cierto... tengo cintas de video beta, tengo unos palillos chinos.... bueno, mejor callar.

viernes, 22 de octubre de 2010

ZAPATOS ROJOS DE AGUJA

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Detrás de mí escuché el “click” de una puerta al cerrarse. Empezaba a amanecer. Encendí un cigarro y me acomodé en mi gabardina. Había sido una noche intensa. Dentro de la casa había dejado esposada a una cama a una rubia peligrosa vestida con tan sólo unos zapatos rojos de tacón de aguja. Había sido una noche intensa. Di una calada al cigarro. Todavía conservaba el dulce sabor de la mermelada con la que impregné su cuerpo. Ummmm.Dulce como la miel. Era una testigo importante en un caso importante a la que tenía que vigilar. Se me fue de las manos. Quizás fue su mirada. Quizás fue su cuerpo desnudo en la cocina. Quizás fue el bourbon. No hubo piedad y tan sólo algunas palabras.

Me acomodé la pistola, la placa la había dejado dentro. Creo que no la necesitaría nunca más. Asuntos internos me iba a hacer trizas y mi jefe tardaría tres segundos en patearme el culo. Al infierno con todo. Era un hombre nuevo y la vida todavía podía ofrecerme otras cosas. Dentro de la casa alguien maldecía mi nombre. Sonreí. La rubia nunca me olvidaría. Soy un hombre que deja huella. Junto a la cama dejé una nota. En ella estaba mi renuncia y la dirección donde podían encontrar al hombre que buscábamos. Un traficante de alto copete. Aquella muñeca de porcelana había cantado en el mismo momento que probé la mermelada en su linda y suave piel

La ciudad amanecía con notas de blues. Un camión regaba las calles. Me puse el sombrero. Necesitaba un trago. Frente a mí una morena de largas piernas y zapatos rojos de aguja me miró de reojo mientras movía sus caderas. Entré otra vez en la casa. Tenía que recuperar mi placa. Había a alguien a quien tenía que detener. Y es que la vida es como una montaña rusa de la que no te puedes nunca bajar. ¿No crees?

viernes, 23 de julio de 2010

COSAS QUE NUNCA DIJE

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Ha sonado el despertador. Comienza un nuevo día. Te encuentras raro. No has dormido bien. Han vuelto las pesadillas otra vez. Te duele la cabeza y te encuentras cansado. Respiras hondo e intentas levantarte. Sabes que necesitas una ducha y un café cargado.

El agua caliente te hace olvidar muchas cosas que no quieres recordar. Te miras al espejo. Ya casi no reconoces al tipo que tienes delante. La vida te ha abierto pequeños surcos en la piel que no puedes disimular. Tienes la mirada ausente y tus ojos azules ya no brillan.

Bajas a la cocina y te sientas frente a una taza de café. Te gusta sentir su aroma por la mañana. La casa está vacía. Todos duermen. El silencio te hace sentir bien. Hoy es un día como otro cualquiera. Hay que volver a la lucha. No hay tregua.

Antes de marcharte entras en su habitación. Tu hijo duerme. Te acercas despacio. Aunque su piel huele a niño sabes que se está haciendo mayor. Sabes que dentro de poco dejarás de ser el centro de su vida. Quieres detener el tiempo para siempre, agarrarlo y no dejar que se escape .Sabes que él buscará su propia vida y buscará otro centro. No quieres engañarte. Tú también fuiste niño alguna vez y sabes lo que pasa. Sabes que seguirá su propio camino . Tú también buscaste el tuyo. Sabes que tú no lo podrás seguir. Lo irás perdiendo poco a poco. Ya nada será igual. Sabes que el tiempo pasa y no se detiene. Te duele perder su mirada de niño que nunca más volverá.

Te acercas y le das un beso.

Es tarde y tienes que marcharte. El mundo no sabe esperar.

Antes de irte oyes su voz

-Adiós Papá

-Adiós hijo. Te quiero.

Te pones la chaqueta y sales a la calle. Hoy hace frío. La gente pasa por tu lado en silencio. Todos parecen tener prisa. Hoy es un día como otro cualquiera. Y tú te has convertido en un ser que ya sólo sabe recordar.




viernes, 4 de junio de 2010

EL POLI QUE NO LEIA RELATOS DE AMOR

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Era una noche de perros. Llovía. El sonido del agua era igual al sonido que hace un tacón de aguja bajo los pies de una mujer dispuesta a todo. Yo estaba en mi viejo coche. En una mano tenía un cigarro y en la otra una petaca de bourbon. Era la estampa patética de un perdedor.

Desde un oscuro callejón vigilaba la casa de la novia de un pez gordo en busca y captura. Estaba haciendo trabajo de novatos, pero asuntos internos me estaba investigando, un mal asunto sobre una mala bestia que cayó desde mi coche en marcha. Nadie entendió como pudo abrir la puerta estando esposado. Cosas que pasan. Alguien pensó que con un traslado molestaría menos. Sabia decisión.

En la radio sonaba un blues y ante mis ojos se amontonaban las gotas de lluvia. Me heché un trago. Sentí como mis penas bajaban por mi garganta como una ola de fuego.

Una luz de la casa se encendió. Desde mi coche pude ver la silueta de la mujer que vigilaba. Una rubia peligrosa teñida y cubierta por solo una toalla. Suspiré.

Se paró frente a la ventana. Di una calada al cigarro. Parecía que me miraba. Creí ver una sonrisa. Llovía con más fuerza. Pude ver sus labios rojos juntarse para lanzar lo que pareció un beso. Otro trago, lo iba a necesitar.

Acomodé mi pistola, la más grande del departamento, y me puse el sombrero. Crucé la calle bajo la lluvia. Era una noche de perros y yo tenía ante mí una puerta abierta y una toalla blanca en el suelo.

Mis pasos me llevaron hasta la cocina. Me quité el sombrero y me aflojé la corbata. Allí, apoyada en la mesa de la cocina, una rubia teñida de peligro y con zapatos de aguja rojos me esperaba desnuda.

No hubo palabras, solo un cuerpo a cuerpo intenso. Juro que probé al menos 6 salsas diferentes, la harina fue nuestro manto y el aceite nuestro filtro de amor. Nunca mi paladar estuvo más cerca del cielo y nunca hasta entonces pensé que sería capaz de cocinar.

Todo terminó con un cigarro a medias y una sonrisa en los labios. Seguramente a asuntos internos eso no le iba a gustar. Que les jodan.

Como te llamas me preguntó

No tengo nombre muñeca, solo soy un personaje de un relato.

La rubia me miró asombrada.

Tu también pequeña.

¿Y que vamos a hacer?

La miré a sus ojos de gata salvaje. Volvamos a la cocina nos hemos dejado una salsa picante

¿Que hacemos con éste?. Me dijo

Que le jodan

Nota del autor: Por causas ajenas a mi voluntad me veo obligado a suspender este relato por tiempo indeterminado.